La Huella

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Boletín informativo | Edición No.23 | Octubre 2015


Comunidad Judía celebra que Costa Rica sea un Estado multiétnico y pluricultura


El 12 de octubre nuestro país rememoró el Día de las Culturas, siendo por primera vez un Estado multiétnico y pluricultural, gracias a la reforma del artículo primero de la Constitución Política de Costa Rica.

El Presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís firmó la reforma en una ceremonia especial el lunes 24 de agosto, en el Teatro Nacional con la representación de las diferentes etnias y culturas, incluída la judía.

A partir de esta reforma, se leerá el artículo primero de la siguiente manera: “Costa Rica es una República democrática, libre, independiente, multiétnica y pluricultural”. 

“Este gran paso reconoce a Costa Rica como cuna de múltiples culturas y etnias, las cuales han enriquecido y engrandecido a nuestro país, y lo seguirán haciendo”, expresó Luis Guillermo Solís Rivera, Presidente de la República. 

Durante la ceremonia en el Teatro Nacional, la Comunidad Judía Costarricense tuvo una destacada participación, mediante la presentación de un vídeo del Presidente del Centro Israelita Sionista, Gilbert Meltzer, quien destacó la integración judía en artes, educación, política, industria, comercio y hasta expresiones muy populares como “pagos de polaco y amarrar el perro”.

(Ver video)
Asimismo, el Presidente del CIS, en compañía de representantes de la comunidad china, la libanesa, afro-descendientes, indígenas entre otras acompañaron al mandatario en el momento de la firma de la ley que permitió la reforma constitucional. En ese momento, el “Himno a la alegría” era entonado por niños menores de 10 años del Instituto de la Música.


Camino recorrido

La ministra de Cultura y Juventud, Sylvie Durán, expresó que “este país ha sido pionero en educación, en cultura, y en muchos otros aspectos; sin embargo, hasta ahora, hemos sido demorados y omisos con un reconocimiento realmente activo de nuestra diversidad cultural”. 

“Por medio de esta firma, se culmina y honra la condición pluricultural y multiétnica que forma el alma de este país a través de un elemento tan potente como es el primer artículo de nuestra Carta Magna, en el que definimos quiénes somos como Nación. Se trata de un acto de justicia histórica primero que nada, porque reconoce hacia nuestros pueblos originarios y enseguida, a las migraciones asociadas a nuestra historia colonial y de la temprana independencia. Finalmente a las colectividades que generación tras generación han alimentado nuestra vida al migrar a nuestro país aspirando a una vida digna en la que la solidaridad es posible”, agregó Durán. 

Este es el resultado de un esfuerzo nacional que cumple 15 años y ha sido impulsado por diputados, diputadas y muchos sectores sociales. El proyecto recibió una aprobación unánime de los 46 diputados presentes en la sesión.

El proyecto fue una iniciativa de la ex legisladora limonense Jocelyn Sawyers.

Fotografía tomada del periódico La Nación

El Presidente de la República, Luis Guillermo Solís Rivera, firmó esta reforma junto con la ministra de Cultura y Juventud, Sylvie Durán Salvatierra, y la ministra de Justicia y Paz, Cecilia Sánchez Romero. 

 

“La Quema de Troyes”


La filósofa egresada de la Universidad de Costa Rica, Marisol Chévez Hidalgo, comparte con los lectores del Boletín La Huella de la Comunidad Judía Costarricense su artículo de opinión “La Quema de Troyes – Francia 1288” publicado en la página Esefarad:

Al norte de Francia se encuentra Troyes, una ciudad a 121 kilómetros de París conocida por ser la región emblemática del champagne, siendo esta un municipio del departamento de Auve con una curiosa forma territorial que se asemeja a un majestuoso tapón de botella, la cual asienta su existencia de acuerdo con los hallazgos arqueológicos, desde la época de la prehistoria, conteniendo una serie de características sumamente diversas en la conformación de su población e identidad, debido al importante papel que jugó el comercio gracias a la producción y venta de su reconocida cepa de champagne, la cual desde el siglo X hizo de Troyes un punto de encuentro cultural, convergiendo diferentes grupos religiosos e intelectuales a lo largo de su historia, generando grandes beneficios económicos para sus gobernantes.

Sin embargo, esta realidad estaba a punto de cambiar ya que para el año de 1288 surgió un acontecimiento que marcaría a la ciudad para siempre y reorientaría completamente su rumbo, debido a que durante esa época Troyes contenía una comunidad judío sefardita sumamente grande y estable, considerada como una importante fuente de ingresos por sus propiedades, bienes inmuebles y viñedos, la cual pronto sería testigo del episodio más cruento de su historia.

Como lo demuestran los registros históricos de París que describen lo que se conoció como  “La Quema de Troyes” o “El Lamento de Troyes.” Una acusación en donde se torturó y condenó a la estaca y muerte en la hoguera a 13 judíos, acusados de un supuesto asesinato ritual de un niño de 13 años que se encontraba desaparecido durante la celebración de Pesaj un 24 de abril del mismo año, imputando a varios judíos de la ciudad el ser juzgados por un tribunal eclesiástico conocido por todos como la Inquisición, dejando en la desolación y desgracia a los pocos familiares sobrevivientes de las víctimas que en algún momento fueron reconocidos propietarios en la ciudad de Troyes, como consta en la Jewish Encyclopedia. 1906, volumen XII, p. 267.

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Así que en nombre de estos mártires y a más de ochocientos años de historia, hago público este relato, debido a que en Costa Rica los descendientes de judíos sefardíes somos una realidad más allá de cualquier interés que busque invisibilizarnos o reducirnos a un mero hecho anecdótico resultado de la Colonia, como alguna vez  lo relataron mis abuelos maternos Luis Hidalgo Bonnefil y Mélida Rivera Ortíz.


“Vacuna contra el cáncer se espera para el año 2020” 
 

ImMucin de Vaxil BioTherapeutics, empresa de biotecnología israelí, está desarrollando una vacuna para la lucha contra el cáncer. Esta noticia genera esperanza en la población mundial, al ser el cáncer la enfermedad que lleva a la muerte a ocho millones de personas por año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 
La vacuna de Vaxil estimula una parte del sistema inmunológico y la desarrolla para que ataque células específicas con marcadores que indican el cáncer. Cuando es usado en las etapas tempranas de la enfermedad, se espera que ésta entrene al sistema inmunológico para que destruya las células mientras se desarrolla el cáncer.
 
Por otra parte, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis (EE.UU.) determinaron que es segura en pacientes con cáncer de mama, según indican los resultados de un ensayo clínico. La evidencia preliminar también sugiere que la vacuna prepara el sistema inmunológico de los pacientes para atacar las células tumorales y ayuda a frenar la progresión del cáncer.



   Fuente: enlacejudio.com



Sucot 

El pueblo judío celebra Sucot para recordar la amabilidad de D-s y reafirmar la confianza en su providencia morando en una sucá--una choza de construcción temporal cubierta con un techo de ramas—durante el festival de Sucot (del 15 al 21 del mes hebreo de Tishrei). Por siete días y noches, los judíos comen en la sucá y actúan como si ella fuera el hogar.

Esta conmemoración remite a los cuarenta años en los que el pueblo judío atravesaba el desierto de Sinaí, tras la salida de la esclavitud de Egipto y antes de entrar a la tierra santa, cuando milagrosas "nubes de la gloria" lo rodeaban y cubrían, protegiéndolo de los peligros y malestares del desierto. Otra observancia de Sucot es tomar ramas de las “Cuatro especies”: cidra, palmera, mirto y sauce.  

En cada día de la festividad -excepto el sábado-, se toman las cuatro especies, se recita una bendición sobre ellas, se unen y agitan en en seis direcciones. Esta acción simboliza los varios tipos y personalidades del pueblo judío, lo que acentúa su unidad.

El séptimo día de Sucot se llama Hoshaná Rabá ("Gran salvación") y cierra el período del juicio divino comenzado por Rosh Hashaná (Año Nuevo, 22 días antes). Este año, la festividad del Sucot cayó en octubre.